Sobre UNFPA

UNFPA, el Fondo de Población de Naciones Unidas, contribuye a un mundo donde cada embarazo sea deseado, cada parto sea sin riesgos y cada persona joven alcance su pleno desarrollo.

El UNFPA contribuye a que las mujeres y los jóvenes puedan llevar vidas sanas y productivas.

Desde que el UNFPA inició sus actividades en 1969, el número y la tasa de mujeres que muere por complicaciones relacionadas con el embarazo o el parto se han reducido a la mitad. Las familias son más pequeñas y más sanas. Las y los jóvenes están más empoderados y cuentan con mayores oportunidades.

Pero todavía queda mucho por hacer. Cerca de mil millones de personas continúan viviendo en condiciones de pobreza extrema. Los problemas relacionados con la salud reproductiva están entre las causas principales de muerte y discapacidad de las mujeres en países en desarrollo. Las y los jóvenes enfrentan el mayor riesgo de contraer el VIH así como de embarazos no planificados. Más de cien millones de mujeres jóvenes enfrentan la posibilidad de un matrimonio a edad temprana y de ser víctimas de otras prácticas dañinas para su salud, tales como la mutilación genital femenina.

Se necesita redoblar esfuerzos para garantizar un mundo en el que todas las personas puedan ejercer sus derechos humanos, incluyendo aquellos relacionados con los aspectos más íntimos y fundamentales de sus vidas.

Cómo trabajamos

El UNFPA trabaja para mejorar las vidas de las personas en 150 países del mundo, en los cuales se concentra el 80 por ciento de la población mundial. En estos países, el Fondo es un catalizador para el progreso. Trabajando con los gobiernos, y en estrecha colaboración con otras agencias de las Naciones Unidas, con la sociedad civil y el sector privado, hacemos una diferencia real en las vidas de millones de personas, especialmente en aquellas en situación de mayor vulnerabilidad.
Nuestra red de oficinas regionales y subregionales ofrece cooperación técnica y coordina los esfuerzos de nuestras oficinas de país, cuya labor se ubica en el primer plano del desarrollo.

El UNFPA está abocado a resolver hoy los desafíos del mañana. Ayudamos a los países a utilizar los datos sobre su población para evaluar y anticipar sus necesidades, así como para monitorear los avances y las brechas en el cumplimiento de nuestras promesas. Ofrecemos cooperación técnica, capacitación y apoyo para empoderar a nuestros socios y colegas en el terreno. Asimismo, ayudamos a garantizar que la salud reproductiva y los derechos de las mujeres y de las y los jóvenes estén ubicados en el centro mismo del desarrollo.

Guiados por el Programa de Acción adoptado en la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD), celebrada en el Cairo en 1994, y los Objetivos de Desarrollo del Milenio, el UNFPA se asocia con los gobiernos, la sociedad civil y otros organismos para avanzar en nuestra misión. En febrero 2014 se publicó el Informe Global de la CIPD Más allá de 2014, el cual revela cuánto progreso se ha hecho y la importante labor que queda por finalizar. Las acciones y recomendaciones que se señalan en el informe serán cruciales para el logro de los objetivos del Programa de Acción de la CIPD y su vinculación con la agenda de desarrollo post- 2015.

A pesar de los desafíos económicos a nivel mundial, los ingresos totales para el UNFPA en 2012 alcanzaron un récord de $981.4 millones. Esta cantidad incluye $437,5 millones en contribuciones de los donantes voluntarios (recursos básicos), $503,1 millones en fondos asignados (recursos complementarios), y $ 40.8 millones en otros ingresos.

Asegurando que cada embarazo sea deseado

Pocas cosas tienen mayor impacto en la vida de una mujer que el número y espaciamiento de sus hijos. Desde hace décadas, múltiples acuerdos internacionales han afirmado el derecho de las personas a decidir libremente si quieren, o no, formar una familia, al igual que definir el número de hijos que quieren tener, y han propiciado los medios necesarios para lograr estos objetivos. Sin embargo, en este nuevo siglo, unas 222 millones de mujeres que desean prevenir embarazos o retrasar la maternidad no cuentan con el acceso a servicios y suministros de calidad que les permitan ejercer ese derecho.

Al cumplir con la necesidad insatisfecha de planificación familiar voluntaria, sería posible reducir el número de muertes maternas en casi un tercio. Esto tendría un gran beneficio, dado que, al incrementar las opciones anticonceptivas como parte de los cuidados básicos en salud, se disminuiría el número de embarazos no planificados y, por lo tanto, se requerirían menos servicios de salud para el recién nacido. Esto evitaría 54 millones de embarazos no planificados, 26 millones de abortos (de los cuales 16 millones son abortos inseguros) y 7 millones de abortos espontáneos. Se evitarían, además, 79.000 muertes maternas y 1,1 millón de muertes infantiles.

UNFPA apoya familias saludables:

• Capacitando a los proveedores de la salud para ofrecer servicios de planificación familiar de calidad
• Suministrando anticonceptivos en situaciones de emergencia
• Garantizando una atención médica en salud reproductiva adaptada para las y los jóvenes
• Ofreciendo orientación y opciones a mujeres que desean evitar o retrasar el embarazo
• Educando a los hombres sobre los beneficios del espaciamiento de los nacimientos

Apoyo a la salud materna

Sabemos cómo salvar a casi todas las mujeres que mueren dando vida. El primer paso es garantizar que puedan planear sus embarazos y espaciar sus partos. También es crucial la atención calificada del parto en el alumbramiento a través del acceso a cuidados obstétricos de emergencia y del uso de suministros esenciales.

Quizás, el mayor desafío para reducir la muerte y discapacidad materna sea encontrar la manera de alcanzar a todas las mujeres, principalmente a aquellas en situación de pobreza, en las áreas más remotas, o en contextos de desastres naturales o causados por el hombre. Para lograr estos propósitos se requiere reforzar los sistemas de salud. También es esencial que las mujeres embarazadas tengan acceso a la atención que necesitan en un mismo centro de salud u hospital, desde pruebas del VIH previas al embarazo hasta el cuidado apropiado del recién nacido. Este enfoque reduce costos y salva vidas.

UNFPA apoya la salud materna:

• Capacitando a parteras y proveedores de salud
• Previniendo y tratando la fístula obstétrica
• Suministrando botiquines para partos asépticos después de desastres naturales o desastres causados por el hombre
• Reforzando la atención obstétrica de emergencia
• Garantizando suministros confiables de medicamentos y equipamientos esenciales
• Apoyando el espaciamiento de los nacimientos

Apoyo a las personas jóvenes en alcanzar su pleno desarrollo

Las personas menores de 25 años constituyen el 43 por ciento de la población mundial – y ese número aumenta hasta casi un 60 por ciento en algunos de los países menos desarrollados. Por ello, sus opciones reproductivas perfilarán las tendencias demográficas del futuro.

UNFPA lucha por los derechos de los jóvenes, incluyendo el derecho a acceder a información confiable y a servicios relacionados con la sexualidad y la salud reproductiva. Empoderados con conocimientos y capacidades para protegerse a sí mismos y tomar decisiones informadas, los jóvenes pueden desarrollar todo su potencial y contribuir con procesos de transformación económica y social.

Invertir en los jóvenes, especialmente en las mujeres adolescentes, es una de las inversiones más inteligentes que un país puede realizar. Como padres, maestros y líderes de la próxima generación, los jóvenes pueden ayudar a romper el ciclo de pobreza, fortaleciendo el tejido social y creando un futuro sostenible.

UNFPA aboga por el bienestar de los jóvenes:

• Promoviendo los derechos humanos de las y los adolescentes
• Previniendo la infección del VIH
• Involucrando a las y los jóvenes en decisiones que los afectan
• Apoyando la educación sexual integral de acuerdo a la edad
• Creando espacios seguros para las niñas adolescentes
• Propiciando el abandono de prácticas dañinas
• Promoviendo el liderazgo juvenil