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Por qué la cultura?
En anteriores informes sobre el Estado de la Población Mundial se presentaron temas de relativos a diversas políticas, entre ellos la igualdad entre hombres y mujeres, la ampliación de los medios de acción de la mujer, la salud reproductiva, la migración, la urbanización y la pobreza (2). En el presente informe se incorporan esos temas y se señalan a la atención varias modalidades de trabajo, en particular la manera en que la práctica del desarrollo puede beneficiar a grupos y minorías culturales, teniendo presentes, en especial, la ampliación de los medios de acción de la mujer y la igualdad entre hombres y mujeres. Ésta es una esfera de importancia crítica, pero a menudo descuidada.

Las culturas contribuyen a moldear las maneras en que conviven las personas, e influyen sobre su comprensión del desarrollo y sus enfoques acerca de éste. La experiencia del UNFPA muestra que la programación con sensibilidad cultural es indispensable para alcanzar los objetivos del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD), 1994, y los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM); es decir, para lograr un desarrollo acorde con los derechos humanos. También se necesitan los enfoques con sensibilidad cultural para promover la apropiación por las comunidades de las cuestiones de derechos humanos.

El punto de partida de este informe es la validez y aplicabilidad universales del marco internacional de derechos humanos. Los valores culturales deben armonizar con las expectativas acerca de los derechos humanos; en verdad, los derechos humanos pueden considerarse valores culturales universales, valores que todas las culturas tienen en común. Los derechos humanos individuales, lejos de entrar en conflicto con los intereses de toda la sociedad, es decir, con los derechos humanos del grupo en su conjunto, realzan dichos intereses. Algunas prácticas sancionadas por la tradición están en conflicto con los derechos humanos; la resolución de esas tensiones fortalece la cultura y enriquece las vidas individuales.

Esto entraña que los derechos humanos no deben interpretarse utilizando el prisma de una determinada cultura; deben ser interpretados por todas las culturas.
Las culturas cambian; se adaptan a circunstancias cambiantes. El impulso del cambio puede provenir de circunstancias externas, pero el cambio es endógeno, aunque los dinamismos de éste son peculiares de cada cultura. La cooperación con organismos de desarrollo, entre ellos el UNFPA, puede facilitar el proceso de adaptación, de conformidad con los derechos humanos. La asistencia es especialmente valiosa en circunstancias externas en acelerado cambio, entre ellas, el cambio climático y la globalización económica.

Los seres humanos son criaturas sociales; pero los enfoques del desarrollo suelen destacar las maneras en que las personas funcionan como individuos, en lugar de considerarlas en su contexto social. El desarrollo humano depende de que las personas tengan acceso a bienes y oportunidades; pero también depende de la calidad de las relaciones sociales, incorporadas en las culturas. (3)

El cambio no debe perturbar la integridad de la respectiva cultura. A veces, es necesario que las culturas se defiendan contra los efectos de las circunstancias externas. También en este caso, la cooperación con organismos externos puede ser provechosa.
La igualdad de género es un derecho humano (4). En todas las culturas hay presiones en pro y en contra del empoderamiento de la mujer y la igualdad de género. La conclusión más importante de este informe es que los enfoques con sensibilidad cultural tienen importancia crítica para la vigencia de los derechos humanos y para el desarrollo.
Antecedentes

Background
El informe del UNFPA Estado de la Población Mundial 2008 comparte los principios ya postulados por la UNESCO y el PNUD (véase el recuadro I). Es preciso analizar y comprender conceptualmente las diversas funciones de la cultura en las relaciones sociales y las maneras en que la cultura influye sobre las opciones individuales y sociales. Por otra parte, el presente informe se centra en la puesta en práctica de enfoques con sensibilidad cultural. El informe aborda algunas circunstancias cotidianas en que la cultura afecta no sólo las relaciones sociales, sino también cuestiones que atañen al desarrollo, entre ellas, desigualdades entre hombres y mujeres, salud materna, fecundidad, envejecimiento y pobreza.

En Indonesia, por ejemplo, el UNFPA ha estado colaborando con el Ministerio de Empoderamiento de la Mujer y con copartícipes escogidos de la sociedad civil a fin de reducir la violencia contra la mujer. En 1988, durante las demostraciones contra Soeharto, se hicieron más frecuentes los ataques sexuales, incluida la violación sexual —particularmente contra mujeres miembros de minorías—; pero la violencia contra la mujer no era nada nuevo y continuó hasta que los disturbios amainaron. La violencia tenía sus raíces en normas y prácticas culturales que asignaban poco valor a la mujer. Eran numerosas las mujeres que habían terminado por aceptar su posición: "El concepto de violencia por motivos de género, particularmente la violencia en el hogar, con frecuencia no resuena en la sociedad de Indonesia y no se lo identifica prontamente, ni siquiera por las propias víctimas. Las mujeres que sí se reconocen como sobrevivientes de la violencia suelen permanecer silenciosas debido al deshonor asociado con ese tabú".(7)

{2} UNFPA: DATOS ÚTILES PARA LA PROGRAMACIÓN CON SENSIBILIDAD CULTURAL
  • Invertir tiempo en conocer la cultura dentro de la cual se está operando.
  • Escuchar lo que tenga que decir la comunidad.
  • Demostrar respeto.
  • Obtener el apoyo de las estructuras de poder locales.
  • Hacer gala de paciencia.
  • Procurar una amplia inclusión.
  • Proporcionar sólidas pruebas.
  • Apoyarse en la objetividad de la ciencia.
  • Evitar emitir juicios de valor.
  • Utilizar el lenguaje con sensibilidad.
  • Operar por conducto de aliados locales.
  • Asumir funciones de facilitación.
  • Dar cumplimiento a los compromisos.
  • Conocer a los adversarios.
  • Encontrar terreno común.
  • Acentuar los aspectos positivos.
  • Aprovechar las tareas de promoción para lograr cambios.
  • Crear oportunidades para la mujer.
  • Fomentar la capacidad de la comunidad.
  • Llegar al público por conducto de la cultura popular.
  • Dar lugar a que la gente haga lo que sabe hacer mejor.
  • Cultivar las alianzas.
  • Celebrar los éxitos.
  • No cejar nunca en el esfuerzo.
Fuente: UNFPA. 2004. Guide to Working from Within: 24 Tips for Culturally Sensitive Programming. Nueva York: UNFPA. http://www.unfpa.org:/culture/tips.htm. Sitio visitado el 14 de junio de 2008.

La toma de conciencia cultural y la participación tuvieron importancia crítica. El UNFPA entabló alianzas con instituciones religiosas progresistas y otras entidades que ya estaban trabajando en pro del cambio, a fin de llegar a las personas en el lenguaje que comprendían, por conducto de medios culturales respetados y que les eran familiares.
Puan Amal Hayati, un grupo de musulmanes e intelectuales feministas constituido en respuesta a la crisis, utiliza enseñanzas y valores islámicos para empoderar a la mujer, prevenir la violencia por motivos de género y ofrecer servicios a las sobrevivientes. Los miembros de ese grupo colaboran con escuelas islámicas dotadas de internado, o pesantrens, y esto asegura que su mensaje llegue a un público más amplio. Los líderes de las pesantrens, tanto varones como mujeres, son muy populares en las comunidades y están bien situados para ofrecer buenos ejemplos de relaciones más equitativas entre hombres y mujeres.(8)

Este enfoque llega a la raíz de las percepciones culturales que legitiman el poder de los hombres sobre las mujeres e impulsan a algunas mujeres a aceptar relaciones de poder que las dañan. Se caracteriza por un amplio conocimiento cultural, es decir, familiaridad con la cultura: su naturaleza, las maneras en que opera y en que se imbrica en las relaciones, en tiempos tanto de conflicto como de armonía. El profundo conocimiento cultural entraña tener conciencia de las múltiples dimensiones de la cultura, entre ellas: comunicación; maneras de denotar, formular y suavizar conflictos; enfoques de la formación de significados; e identidades y papeles. (9)

La cultura es una matriz de infinitas posibilidades y opciones. Desde el interior de la misma matriz cultural podemos extraer argumentos y estrategias para degradar y para ennoblecer a nuestra especie, para esclavizarla o para liberarla, para suprimir o para reforzar su potencial productivo. (10)

Este informe muestra que es preciso integrar los enfoques con sensibilidad cultural en las explicaciones de índole económica, política, social y de otro tipo, para lograr una descripción integral de las maneras en que las personas operan en sus contextos sociales y las razones por las que escogen determinadas opciones. Como lo demuestra el ejemplo de Indonesia, el conocimiento de la cultura se adquiere con una paciente y comprometida participación, entablando alianzas y formulando políticas que puedan alentar un cambio endógeno de los comportamientos. En todas las culturas hay algunas personas que cuestionan las prácticas nocivas y elaboran soluciones autóctonas, y esas personas podrían ser receptivas al diálogo y a las nuevas ideas. A menudo, apoyar a quienes comparten las prioridades y objetivos de desarrollo, en particular el compromiso en pro de los derechos humanos, suele ser la manera más eficaz de lograr cambios significativos y duraderos en las relaciones sociales.
Este informe destaca que los enfoques con sensibilidad cultural tienen un papel de importancia crítica en el "progreso hacia el logro de los objetivos internacionales de desarrollo y la promoción de los derechos humanos" (11). Recomienda un cuidadoso análisis y proporciona ejemplos de enfoques con sensibilidad cultural. Presenta algunos de los desafíos y dilemas prácticos de las estrategias dotadas de sensibilidad cultural y aprovecha informes sobre algunos casos para mostrar cómo los organismos de desarrollo han estado trabajando en cooperación con otras entidades para abordar tales problemas y dilemas.

Qué es la cultura?

A woman and her children in their village near Quito, Ecuador. Una mujer con sus hijos en una aldea cercana a Quito, Ecuador.
© Ed Darack/Getty Images

La cultura es el resultado de pautas de significación heredadas que las personas comparten dentro de determinados contextos.(12)Gracias a la socialización, las personas desarrollan una comprensión común de lo que es o no importante. Esa comprensión común, que tal vez se refleje en símbolos, valores, normas, creencias, relaciones y diferentes formas de expresión creativa,(13) influyen sobre la manera en que las personas "conducen sus ámbitos cotidianos, grandes y pequeños";(14) sos factores "conforman la manera en que se actúa y la comprensión de las razones por las cuales se debe actuar de esa manera";(15) proporcionan la lente a través de la cual las personas interpretan su sociedad.(16)

No obstante, esto no significa que todas las personas que comparten una misma cultura conduzcan sus vidas cotidianas de maneras idénticas; porque aunque las culturas "afectan las maneras en que las personas se agrupan y actúan en una amplia gama de cuestiones",(17) tno causan uniformidad en el pensamiento o el comportamiento. "Las personas que viven dentro del mismo ámbito cultural pueden tener convicciones antagónicas, sobre la base de valores diferentes"(18) Sin embargo, esos múltiples valores e integraciones forman parte de un sistema y la cultura proporciona "el lenguaje que posibilita la comprensión [de los estilos de vida dentro de esa cultura]".(19)

Las interpretaciones de la cultura deben tener en cuenta dos recaudos importantes:

• En primer lugar, es importante ubicar las culturas en sus contextos. Las culturas se relacionan con la disponibilidad de recursos; los niveles y tipos de tecnología y conocimientos; los modos de producción; y las estructuras y relaciones de poder generadas para la gestión de esas modalidades de producción; las filosofías heredadas, inclusive la religión; las percepciones por las personas respecto de su propio lugar y su propio espacio en la sociedad y en el mundo, y del lugar y el espacio de los demás; y los mecanismos y tipos de socialización. Las culturas son parte de ámbitos más amplios; influyen sobre sus contextos y reciben la influencia de estos, además de cambiar junto con el contexto general. Esta característica "dinámica e interactiva"(21) es importante para comprender los papeles de la cultura en el desarrollo.

La Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural (2001), de la UNESCO, aprobada por 190 Estados miembros, define la cultura como "el conjunto de los rasgos distintivos espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o a un grupo social y que abarca, además de las artes y las letras, los modos de vida, las maneras de vivir juntos, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias". (20)

• En segundo lugar, las culturas no son estáticas. Las personas, mediante sus interacciones, constantemente modifican la conformación de la cultura. No obstante, es importante no sobrestimar la rapidez con que cambian las culturas. Algunos aspectos de la cultura siguen influyendo sobre las opciones y los estilos de vida durante períodos muy prolongados (22) las personas pueden mantener su apego a modos de vivir compartidos, particularmente cuando piensan que sus identidades culturales y sus marcos de referencia están amenazados. Las normas, los comportamientos, las creencias y los valores, particularmente los absorbidos en la infancia, pueden tener influencia a largo plazo, aun cuando su significado ha de variar. Otros factores más amplios pueden inhibir la fluidez cultural y restringir la ampliación de interpretaciones, expectativas y normas en común; por ejemplo, cuando las personas tienen limitadas oportunidades de contactos sociales que excedan su ámbito inmediato; cuando carecen de acceso a la información o de capacidad para aprovecharla; o cuando se les deniegan los derechos económicos, sociales, políticos y culturales que posibilitarían la ampliación de su gama de opciones.

Lo que la cultura no es…
Las diferentes definiciones y usos de la cultura han planteado graves problemas para el análisis, la comunicación y la acción. Por ejemplo, con frecuencia se define una cultura en términos de costumbres, normas, estilos de ropa, preferencias en materia de alimentos y formas de expresión artística. Esas manifestaciones de la cultura son importantes; pero si se les presta excesiva atención es posible que se dejen de lado los aspectos esenciales.
Las distinciones basadas en juicios de valor son riesgosas, por ejemplo, entre "lo tradicional" y "lo moderno"; entre "el primer" y "el tercer" mundos; entre "nosotros" y "ellos".(24) Las generalizaciones simplistas de este tipo enmascaran la complejidad del de¬sarrollo y hacen caso omiso de las pruebas, por ejemplo, de que la tradición y la modernidad coexisten en la mayoría de las sociedades, a menudo sin distinciones bien definidas; que hay concepciones múltiples de lo que constituye el desarrollo; y que valores aparentemente disímiles en diferentes sociedades pueden complementarse mutuamente.

Una cosa es creer y practicar la propia fe y otra cosa es ponerse en contacto con la realidad y ver de qué manera nuestra fe puede traducirse en algo de utilidad para las personas que están pidiendo ayuda. (23)

Cuando se aplican rótulos de aquellos tipos se cae en la trampa de utilizar los sistemas de valores y las normas propias de los observadores para interpretar los estilos de vida en otras sociedades. Al hacerlo, se pueden dejar de lado por completo algunas culturas, particularmente las consideradas inferiores o retrasadas. Se pueden asignar esos rótulos de manera general y prestando escasa atención a la diversidad cultural. Por ejemplo, suponer que en todas las sociedades no occidentales las mujeres están sujetas a opresión masculina (25)es más que un flagrante error teórico: deja de lado o hace caso omiso del poder y la instrumentalidad que pueden ejercer tanto los hombres como las mujeres en carácter de guardianes o defensores de algunos valores culturales.

Otras burdas categorizaciones similares conducen a la falsa y peligrosa suposición de que todas las personas aceptan la totalidad de los valores culturales de sus propias sociedades. Las personas que comparten una misma cultura pueden estar en desacuerdo, y lo están, con respecto a valores, costumbres, normas, objetivos y cursos de acción. Esos desacuerdos pueden dar lugar a diversas formas de resistencia interna, las cuales alientan las transiciones endógenas. Por ejemplo, los movimientos contra la desiguladad de género en grupos confesionales han surgido dentro de esos mismos grupos, y provienen tanto de las mujeres como de los hombres.(26) La promoción por los hombres de las acciones contra las desigualdades de género es un eficaz mecanismo de cambio cultural.

El reto para el UNFPA es ayudar a los países, como siempre lo hemos hecho, sin motivos propios ocultos, con sensibilidad hacia sus peculiares valores culturales; con una infinita disposición a colaborar con todo lo que sea positivo; y con la determinación de ayudar a los países y a las personas a traducir los principios universales en acciones concretas.
—Thoraya Ahmed Obaid, Directora Ejecutiva del UNFPA


Un debate que comience con suposiciones acerca de los "valores" puede desembocar en el relativismo moral, dentro del cual las exhortaciones a la sensibilidad cultural y el compromiso se interpretan como aceptación de que todos los valores y todas las prácticas culturales tienen el mismo grado de significación. El relativismo moral no aporta bases para la acción, debido a que considera que todos los valores y prácticas locales son igualmente válidos. En lo que atañe al de¬¬¬s¬a¬rrollo, el resultado es el estancamiento y la frustración.

La conciencia y la sensibilidad culturales no entrañan relativismo moral. Para saber qué creen y qué piensan las personas, es menester encontrar lo que tiene sentido para esas personas y para trabajar con esos conocimientos no es necesario aceptar por igual todos los valores y todas las prácticas. En todas las culturas pueden encontrarse valores y prácticas que infringen los derechos humanos. El curso de acción práctico no es evitar el involucramiento cultural sino asumirlo: los enfoques con sensibilidad cultural pueden revelar la manera más eficaz de cuestionar las prácticas culturales dañinas y fortalecer las que sean positivas.

Por qué tienen importancia crítica los enfoques con sensibilidad cultural?
Todas las organizaciones y todas las personas que trabajan en pro del desarrollo humano están obligadas a aplicar enfoques con sensibilidad cultural, los cuales son también un "imperativo lógico y práctico"(27) para el éxito del desarrollo, por las siguientes razones fundamentales:
En primer lugar, las personas tienen el derecho humano de que se incluyan sus conocimientos e intereses culturales en las políticas y programas de desarrollo que les conciernen. Esto se ajusta a la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, que fue aprobada por resolución 41/128 de la Asamblea General de 4 de diciembre de 1986.(28)En el preámbulo, la Asamblea General declara que le preocupa:

… la existencia de graves obstáculos, constituidos, entre otras cosas, por la denegación de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, obstáculos que se oponen al desarrollo y a la completa realización del ser humano y de los pueblos, y considerando que todos los derechos humanos y las libertades fundamentales son indivisibles e interdependientes y que, a fin de fomentar el desarrollo, debería evaluarse con la misma atención y urgencia la aplicación, promoción y protección de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, y que, en consecuencia, la promoción, el respeto y el disfrute de ciertos derechos humanos y libertades fundamentales no pueden justificar la denegación de otros derechos humanos y libertades fundamentales…

Las mejores intenciones de un extraño en cuanto a aportar asistencia serán ineficaces si ninguna de sus prioridades coincide con las de las personas beneficiarias de la ayuda y si la asistencia no corresponde a la cultura y las instituciones políticas o económicas de esas personas. Es demasiado fácil y demasiado humano olvidar que también existen las buenas intenciones de los mecanismos locales de bienestar, que existieron desde mucho antes de la invención de … la asistencia y también un sistema de valores humanísticos que no depende de extraños que le digan al pueblo que debe cuidar a sus miembros más débiles.(29)

EN EL ART�CULO 1 DE LA DECLARACIÓN SE AFIRMA:
El derecho al desarrollo es un derecho humano inalienable en virtud del cual todo ser humano y todos los pueblos están facultados para participar en un desarrollo económico, social, cultural y político en el que puedan realizarse plenamente todos los derechos humanos y libertades fundamentales, a contribuir a ese desarrollo y a disfrutar de él.

EN EL ART�CULO 2 SE DECLARA:
La persona humana es el sujeto central del desarrollo y debe ser el participante activo y el beneficiario del derecho al desarrollo… Todos los seres humanos tienen, individual y colectivamente, la responsabilidad del desarrollo, teniendo en cuenta la necesidad del pleno respeto de sus derechos humanos y libertades fundamentales, así como sus deberes para con la comunidad, único ámbito en que se puede asegurar la libre y plena realización del ser humano, y, por consiguiente, deben promover y proteger un orden político, social y económico apropiado para el desarrollo.

En segundo lugar, los enfoques con sensibilidad cultural ponen de manifiesto las soluciones creativas que abundan dentro de cada cultura. En cambio, si la cultura se descarta a libro cerrado y no se considera seriamente, tal vez se desaprovechen "las costumbres y prácticas tradicionales y autóctonas [que] pueden contribuir positivamente a la planificación del desarrollo".(30)

En tercer lugar, los enfoques con sensibilidad cultural tienen importancia crucial para comprender los contextos locales. Esto es importante, dado que los programas de desarrollo sólo pueden tener éxito si son pertinentes a los ámbitos culturales en los cuales se los ejecuta.(31)

En cuarto lugar, el conocimiento de la cultura es indispensable para comprender las relaciones de poder en grupos culturales y sus repercusiones para las políticas de desarrollo. Este tipo de conciencia cultural se abstiene de generalizaciones; reconoce que mujeres y hombres, niños varones y niñas, no son grupos homogéneos; que hay estratificaciones de raza, clase, edad, idioma, grupo étnico, entre otras variables, que pueden conducir a diferentes procesos y resultados de desarrollo.

En quinto lugar, es solamente al aplicar enfoques con sensibilidad cultural que es posible comenzar a abordar los etnocentrismos rígidos y nocivos dentro de las actividades de desarrollo. Las personas inevitablemente colocan rótulos en los demás, en gran medida sobre la base de sus propios marcos culturales. Cuando las organizaciones y los profesionales del desarrollo no explicitan ante sí mismos la manera en que comprenden la cultura, incorporarán en sus tareas suposiciones implícitas, y posiblemente nocivas, acerca de la cultura.

Vernos a nosotros mismos como nos ven los demás puede ser esclarecedor. Considerar a los demás como individuos de la misma naturaleza que nosotros mismos es lo mínimo aceptable que puede hacer una persona. Pero es solamente cuando se logra la hazaña de vernos a nosotros mismos entre los demás, como un ejemplo local de las formas que ha adoptado la vida humana, o como un caso entre otros casos, o como un mundo entre otros mundos, que puede lograrse la amplitud mental sin la cual la pretensión de objetividad queda meramente reducida a la propia alabanza, y la tolerancia, a una impostura(32)

Reseña de los capítulos
El presente informe demuestra por qué y cómo los enfoques con sensibilidad cultural tienen importancia para los procesos y los resultados de desarrollo. Cada capítulo se centra en una esfera prioritaria escogida de la CIPD y de los ODM: derechos humanos y relaciones de género, igualdad entre hombres y mujeres, derechos reproductivos y salud, dinámica de la población, y conflicto.

CAP�TULO 2: Acción intercultural: Fomento del apoyo a los derechos humanos
En este capítulo se consideran los debates acerca de la universalidad del marco de derechos humanos, así como los argumentos acerca de la oposición intrínseca entre derechos humanos y cultura. Se señalan las "dificultades para efectuar distinciones claras entre cultura y derechos humanos, o de considerar el relativismo y el universalismo como perspectivas diametralmente opuestas e incompatibles"33.

En este capítulo se destaca que la conciencia y la sensibilidad respecto de la cultura no significan relativismo moral. En verdad, la ventaja de los enfoques con sensibilidad cultural es que aportan perspectivas conceptuales sobre la manera de armonizar más eficazmente las prácticas culturales y los derechos humanos. Los enfoques con sensibilidad cultural tienen importancia crítica para fomentar el apoyo cultural a los derechos humanos: "La cultura es el contexto dentro del cual deben especificarse y plasmarse en la realidad los derechos humanos"34. En este capítulo se indica sucintamente de qué manera los enfoques con sensibilidad cultural pueden contribuir a crear legitimidad cultural para los derechos humanos.

Graphics the culture lens 3 LA LENTE CULTURAL
La lente cultural es un instrumento del UNFPA para facilitar el proceso de cuestionar y cambiar las prácticas que sostienen la desigualdad de género y para entablar las alianzas que promoverán la eficacia y la apropiación de los programas. También contribuye a desarrollar las aptitudes—el conocimiento profundo de la cultura—que se necesitan para negociar con personas, grupos y comunidades, para persuadir a los interesados y a los aliados y para cultivar la aceptación cultural y la apropiación de la equidad de género, la igualdad de género y los derechos humanos.


La lente cultural ayuda a:
  • Comprender las necesidades y las aspiraciones de diferentes grupos, incluidos los miembros más marginados de la comunidad;
  • Realizar investigaciones para aclarar las realidades sociales, jurídicas y económicas, así como las posibilidades de cambio;
  • Estudiar las creencias y las prácticas de la comunidad y determinar cuáles son las que más apoyan los derechos humanos, la ampliación de los medios de acción de la mujer y la igualdad de género;
  • Comprender las políticas entre posibles aliados, entre ellos los grupos de presión y los grupos de la sociedad civil, así como las políticas necesarias para entablar alianzas eficaces;
  • Aprender el lenguaje cultural—desarrollar un conocimiento profundo de la cultura—que se necesitará con fines de aprendizaje, negociación y persuasión;
  • Establecer conexiones entre valores culturales locales y derechos humanos universalmente reconocidos; y
  • Desarrollar las aptitudes de comunicación, mediación, negociación y facilitación que se necesitan para fomentar la confianza, resolver conflictos y alentar la apropiación de los conceptos de derechos humanos e igualdad de género.

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Fuente: UNFPA. 2008. Integrating Culture Gender and Human Rights in Programming: A Training Manual. Nueva York: UNFPA.



CAP�TULO 3: Acción intercultural: Promoción de la igualdad de género y del empoderamiento de la mujer

Woman carries heavy load in the countryside of Nepal. Una mujer acarrea una pesada carga en una zona rural de Nepal.
© Peter Bruyneel

En el capítulo 3 se postula que los enfoques con sensibilidad cultural son importantes para promover la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer. Mediante ejemplos de casos, en este capítulo se describen los enfoques analíticos y las estrategias programáticas que han dado buenos resultados en diferentes contextos. Se destaca la importancia de adoptar una perspectiva de género que estudie las experiencias de hombres, mujeres, niños varones y niñas, en diferentes ámbitos sociales, centrándose en comprender las maneras en que distintas variables, como clase social, raza, grupo étnico, confesión religiosa y edad, pueden ser comunes a varones y mujeres y afectar las experiencias individuales de los derechos y la cultura. En este capítulo se destaca que los enfoques con sensibilidad cultural no sólo atañen a cuáles son los significados que tienen mayor gravitación; pero a fin de comprender la diversidad, esos enfoques deben desentrañar las razones por las que dichos significados son importantes. Los enfoques culturales sensibles a las relaciones de poder deben interesarse en determinar quiénes comparten esas significaciones, mediante cuáles procesos y con qué efectos. Este conocimiento a fondo es importante para concertar alianzar y apoyarse en las acciones locales existentes.

CAP�TULO 4: Acción intercultural: Salud reproductiva y derechos reproductivos
En este capítulo se profundizan los temas planteados en el capítulo 3. Se muestra que los enfoques desagregados y dotados de sensibilidad cultural y política son indispensables para abordar las cuestiones relativas a la salud reproductiva y los derechos reproductivos. Mediante informes sobre casos, el capítulo destaca la importancia de comprender los contextos: las percepciones culturales iluminan la manera en que los contextos influyen sobre las opciones individuales en materia de reproducción. A su vez, esto estructura los tipos de intervenciones necesarias para armonizar con las mentalidades y las pautas de comportamiento. Tales rasgos son parte del valor de los enfoques con sensibilidad cultural. Al igual que el capítulo 3, este capítulo también demuestra de qué manera una perspectiva de género sensible a "factores intersectoriales" como clase, raza, grupo étnico, confesión religiosa y edad, tiene importancia crítica para las acciones interculturales, así como para velar por la vigencia de los derechos reproductivos y la salud reproductiva.

CAP�TULO 5: Acción intercultural: Pobreza, desigualdad y población
En este capítulo se examinan las cuestiones culturales en el marco de la pobreza y la desigualdad. El capítulo señala que las estrategias de desarrollo suelen excluir a unos 750 millones de miembros de minorías culturales; examina las consecuencias de esa situación para la salud, el bienestar, la autonomía de la mujer y la igualdad de género, y presenta algunos ejemplos de enfoques exitosos.

CAP�TULO 6: Acción intercultural: Género y salud reproductiva en situaciones de conflicto
En este capítulo se utilizan ejemplos de casos para mostrar cómo y por qué los enfoques con sensibilidad cultural tienen importancia crítica para promover la igualdad entre hombres y mujeres y ampliar los medios de acción de la mujer en situaciones de guerra. También en este caso, los ejemplos refuerzan los temas planteados en capítulos anteriores, incluida la importancia de una perspectiva de género y la necesidad de tener presentes los factores intersectoriales. En este capítulo se describen enfoques analíticos y se sugieren estrategias prácticas para aplicar enfoques con sensibilidad cultural.

CAP�TULO 7: Acción intercultural: Algunas conclusiones
En este capítulo se compendian los temas principales del informe y se ofrecen orientaciones para la acción.

{1} LA UNESCO Y EL PNUD CONSIDERAN LA CULTURA

En 1996, el informe de la UNESCO titulado Nuestra Diversidad Creativa (5) indica que la aplicación de un enfoque económico lineal había obstruido las soluciones culturales creativas y había causado tensiones y frustraciones culturales. El desarrollo humano requiere realzar las capacidades y enriquecer las vidas mediante la expresión y la práctica culturales: "La cultura es una parte constitutiva del desarrollo humano". En el informe se exhorta a adoptar una nueva ética mundial; a comprometerse en pro del pluralismo y facilitar la creatividad artística; a establecer la obligación de rendir cuentas acerca de los aspectos culturales de contenidos difundidos por los medios de difusión; a prestar atención a los derechos de la mujer, inclusive su libertad reproductiva y su participación política; a abordar los derechos de la niñez y la juventud; a preservar el legado cultural; y a proporcionar soluciones de raíz cultural para la protección del medio ambiente. El informe trata de ampliar el concepto de formulación de políticas culturales para que no se limite a las artes y las industrias culturales y vele por que los individuos y las comunidades tengan libertad para ampliar sus capacidades y expresar y practicar sus culturas. En el Informe sobre Desarrollo Humano 2004 del PNUD, titulado La libertad cultural en el mundo diverso de hoy (6), también se celebra la diversidad cultural y se destaca la importancia de la inclusión cultural. Se reiteró que el desarrollo humano requiere la vigencia de los derechos humanos y la consolidación de la democracia, así como políticas multiculturales que posibiliten que las personas asuman su propia identidad y procuren plasmar su propio potencial. El informe disipa las nociones de que la pluralidad cultural conduce inevitablemente al conflicto y de que los derechos culturales son intrínsecamente superiores a los derechos políticos y económicos. Formula recomendaciones acerca de las maneras en que los Estados pueden esforzarse por dar lugar a las diversidades culturales, por ejemplo, recogiendo la experiencia de nuevos modelos de democracia multicultural —que han sido útiles para abordar injusticias profundamente enraizadas— y poner en práctica disposiciones para compartir el poder, a fin de resolver las tensiones.

Fuente: UNFPA. 2008. Integrating Culture, Gender and Human Rights in Programming: A Training Manual. Nueva York: UNFPA.


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