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descicraoA medida que van cambiando las culturas, también cambian los papeles de género, las responsabilidades de hombres y mujeres y las relaciones entre ellos. Este varón adolescente en Côte d'Ivoire está aprendiendo costura, en una clase mixta de mujeres y varones.
© Jane Hahn/Panos

En la primera Conferencia Mundial sobre la Mujer, convocada por las Naciones Unidas en México D.F. en 1975, los gobiernos, las entidades de la sociedad civil y los organismos de las Naciones Unidas se comprometieron a colaborar con las mujeres y a trabajar en beneficio de ellas. La labor continuó durante todo el Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer, 1976-1985. En 1979, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW).

Esta Convención estableció un programa para las acciones nacionales encaminadas a eliminar la discriminación y promover la igualdad entre hombres y mujeres. Definió la discriminación como "toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo que tenga por objeto o por resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado civil, sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de los derechos humanos y las libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural y civil o en cualquier otra esfera".

La igualdad entre las mujeres y los hombres fue uno de los temas principales de la Conferencia Mundial sobre la Mujer que se celebró posteriormente. En la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, 1995, se vinculó explícitamente la igualdad entre hombres y mujeres con la potenciación del papel de la mujer en la sociedad:

La potenciación del papel de la mujer y la plena participación de la mujer en condiciones de igualdad en todas las esferas de la sociedad, incluidos la participación en los procesos de adopción de decisiones y el acceso al poder, son fundamentales para el logro de la igualdad, el desarrollo y la paz.

La Plataforma de Acción de Beijing sostiene que es preciso reconocer y valorar por igual los aspectos similares y las diferencias entre las mujeres y los hombres y que las mujeres y los hombres deben disfrutar de igual condición económica y social; igual reconocimiento y consideración; igualdad de condiciones para "plasmar plenamente su potencial y sus ambiciones"; igualdad de "oportunidades de participar en los recursos y en el desarrollo de la sociedad, de contribuir a estos y de beneficiarse con estos"; igualdad de "libertades y calidad de la vida", e igualdad de "resultados en todos los aspectos de la vida". (3)

La igualdad entre hombres y mujeres es, ante todo y en primer lugar, un derecho humano. Las mujeres tienen derecho a vivir en condiciones de dignidad, libres de miseria y temores. La potenciación del papel de la mujer es también un instrumento indispensable para promover el desarrollo y reducir la pobreza. (4)

En junio de 2000, al celebrarse la reunión Beijing+5, los gobiernos—con la participación de organismos de las Naciones Unidas, organizaciones no gubernamentales (ONG) y organizaciones regionales—pasaron revista al progreso logrado desde 1995 en cuanto al empoderamiento de la mujer y la igualdad entre hombre¬s y mujeres. Los informes nacionales señalaron cambios sustanciales en la condición de la mujer ocurridos después de 1976; por ejemplo, era mayor el número de mujeres participantes en la fuerza laboral y las mujeres estaban desempeñando papeles protagónicos en la sociedad civil. Los gobiernos reconocieron el mérito de las ONG y de las organizaciones de mujeres en la promoción de las cuestiones relativas a la mujer y a la igualdad de género.

No obstante, informes procedentes de todas las regiones también señalaron que la violencia y la pobreza menoscababan la igualdad de género. La globalización ofrecía nuevos desafíos, con el aumento de "la trata de mujeres y niñas, la cambiante naturaleza de los conflictos armados, la creciente discrepancia económica y social entre distintos países y entre hombres y mujeres, y la desvinculación entre las políticas macroeconómicas y las preocupaciones de protección social". Las mujeres seguían teniendo presencia y poder limitados en las estructuras políticas, en los planos tanto nacional como internacional. Era importante asegurar "un seguimiento más cuidadoso del progreso para asegurar la igual participación de la mujer en las posiciones de poder económico". (5)

En la conferencia Beijing+5 se indicaron planes para las acciones futuras, entre ellas:

  • incorporación de las cuestiones de género en todas las esferas y en todos los niveles y complementariedad entre esa incorporación y las actividades especiales en beneficio de la mujer;
  • especial atención a la educación y los servicios sociales y de salud, incluidos los de salud sexual y reproductiva;
  • pandemia de VIH/SIDA;
  • violencia contra las mujeres y las niñas;
  • persistente y creciente carga de la pobreza sobre la mujer;
  • vulnerabilidad de las mujeres migrantes, inclusive la explotación y la trata de esas mujeres;
  • gestión en caso de desastres naturales y ordenamiento del medio ambiente;
  • establecimiento de mecanismos nacionales fuertes, eficaces y accesibles para el adelanto de la mujer;
  • formulación de estrategias que posibiliten la conciliación entre hombres y mujeres y la distribución por igual del trabajo y de las responsabilidades en la familia; y
  • acceso de la mujer a la adopción de decisiones, particularmente en los procesos de mantenimiento de la paz;


Se establecieron metas concretas y se confirmaron otras, entre ellas:

  • subsanar la brecha de género en la educación primaria y secundaria para 2005 y ofrecer educación primaria universal, gratuita y obligatoria para niñas y niños varones, antes de 2015;
  • lograr la elevación en un 50% en los niveles de alfabetización de adultos para 2015, especialmente en lo que atañe a las mujeres;
  • crear y mantener ámbitos jurídicos no discriminatorios y sensibles a las cuestiones de género, mediante la revisión de la legislación con miras a procurar que se eliminen tan pronto como sea posible, y preferiblemente para 2005, las disposiciones discriminatorias;
  • proporcionar acceso universal a la atención primaria de la salud de alta calidad a lo largo de todo el ciclo vital, incluidos servicios de salud sexual y reproductiva, no después de 2015(6)

En el examen efectuado en 2005, Beijing+10, se señalaron progresos sustanciales en cuanto a promover la conciencia sobre la igualdad de género entre los gobiernos y el público, incluidos mayores conocimientos de las maneras en que la globalización, la liberalización de mercados, la privatización, la migración y el uso de nuevas tecnologías, afectan a las mujeres. Se señalaron adelantos en la mortalidad maternoinfantil y en los niveles de educación y alfabetización de las mujeres y las niñas. También se estaba prestando mayor atención a cuestiones como los efectos del VIH/SIDA sobre las niñas y las mujeres, la trata de niñas y mujeres y la violencia por motivos de género.

Qué cultura digna de ese nombre denegaría a las mujeres el derecho a una maternidad sin riesgo? ¿Qué sistema de valores enviaría al mundo a jóvenes ignorantes, cuando unos pocos conocimientos podrían salvar sus vidas?
—Dr. Nafis Sadik, ex Directora Ejecutiva del UNFPA, 1987-2000

A nivel de las políticas, también se estaba arraigando la comprensión de la importancia de incorporar en las actividades cuestiones de género, y de establecer eficaces enlaces y relaciones complementarias entre las políticas, la legislación y la programación. Empero, seguía siendo necesario aplicar mayor cantidad de estrategias multidimensionales que salvarían la discrepancia entre las políticas y la práctica. Además, pese a los cambios normativos e institucionales, aún estaban generalizados los estereotipos de género, que redundaban en prácticas discriminatorias. (7)

{6} EL PODER PUEDE SER:
  • Manifiesto y coercitivo:
  • Los más poderosos pueden valerse de sus posiciones para forzar a los demás a actuar de maneras que no son de su agrado.

  • Oculto y coercitivo:
  • Los más poderosos pueden operar eficazmente entre bambalinas. Por ejemplo, algunas instituciones jurídicas pueden obligar al cumplimiento de normas sociales discriminatorias contra las mujeres y obligar a éstas a acatarlas.

  • Manifiesto y no coercitivo:
  • Las personas pueden utilizar el poder de manera no conflictiva y no coercitiva, concertando acuerdos a fin de alcanzar los resultados buscados.

  • Oculto y no coercitivo:
  • Cuando hay un consenso tácito, las relaciones de poder pueden sustentarse de manera no intencional e incluso inconsciente. Por ejemplo, hay grupos que no solamente no titubean en aceptar arreglos jerárquicos perjudiciales, sino que los defienden y los sostienen activamente.

Fuente: Moncrieffe, J. 2005. "Beyond Categories: Power, Recognition and the Conditions for Equity." Documento de antecedentes para World Development Report 2006: Equity And Development. Nueva York: Banco Mundial.

La Plataforma de Acción de Beijing y las ulteriores enmiendas en Beijing+5 y Beijing+10 proporcionan el marco para los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) 2000, en los cuales se reconoce que "la promoción de la igualdad de género y la autonomización de la mujer tienen importancia crítica para eliminar la pobreza, el hambre y la enfermedad y para el logro de un desarrollo verdaderamente sostenible" (8). El Objetivo 3 se dedica a la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres y la autonomía de la mujer. Se ha señalado que todos los demás objetivos requieren una perspectiva de género, y se exhorta a incorporar las cuestiones de género en la aplicación de todos los ODM. La Plataforma de Acción de Beijing también proporciona un marco para la puesta en práctica del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD), con programas para la igualdad de hombres y mujeres en materia de servicios de salud reproductiva, educación y alfabetización, necesidad insatisfecha de anticonceptivos, reducción de la mortalidad derivada de la maternidad y VIH/SIDA.

Igualdad de género, empoderamiento de la mujer y cultura
"Detrás de las diferencias observadas entre hombres y mujeres hay cuestiones culturales relativas a su participación en las diferentes esferas del desarrollo", dice un informe del UNFPA sobre programación cultural en Asia (9).

Los informes de Beijing+5 y Beijing+10 destacaron los pertinaces estereotipos culturales sobre la mujer, que persisten pese a los cambios en las instituciones y en las políticas. Hay creencias culturales profundamente arraigadas que mantienen la desigualdad entre hombres y mujeres. En América Latina, por ejemplo, los movimientos feministas que combaten la violencia en el hogar han comprobado que las tradiciones culturales que apoyan la violencia patriarcal figuran entre los principales impedimentos para el cambio.

Por ejemplo, las colonias francesas, españolas y portuguesas aplicaban el código napoleónico, en virtud del cual el padre o el esposo poseían poder absoluto sobre la familia y podían tratarla como se les antojara (10). Después de la independencia, la tradición continuó esencialmente sin cuestionamientos y hasta hace poco, como lo ilustra la lucha por lograr la aplicación práctica de la Ley Maria da Penha en el Brasil (véase la página 32).

La violencia por motivos de género se perpetra gracias a normas y tradiciones sociales y culturales que refuerzan las estructuras de poder dominadas por el hombre" (11). Desde su más temprana infancia, se enseña a las mujeres "que son inferiores a los hombres y que suelen ser culpables de la violencia que se les inflige. En su carácter de esposas o compañeras, su deber es mantener unida a la familia, a cualquier costo. Tanto las mujeres como los hombres aprenden a hacer caso omiso de la violencia por motivos de género, o a aceptarla". En esas circunstancias, la violencia en el hogar se transforma en algo "naturalizado" e invisible.

De manera similar, informes recibidos de Uganda demuestran las maneras en que las culturas sostienen las desiguales relaciones de género. Muchos hombres se obstinan en privar de dinero a sus mujeres: "Después de vender el maíz, tal vez el esposo compre un vestido o lesu para la esposa. Si se permite que las mujeres sean propietarias de bienes, pasarán a dominar a los hombres". Las propias mujeres aportaron varios ejemplos de los problemas que se suscitan cuando "se les permite" ser propietarias de bienes, particularmente "la dificultad en conservar al mismo tiempo el marido y la propia independencia económica; es preciso renunciar al uno o a la otra" (12). Si bien tal vez las creencias estén cambiando entre las mujeres jóvenes, algunas mujeres de más edad las mantienen y tratan de ponerlas en práctica. En Kasensero, se prohíbe a las mujeres que se sumerjan en el lago. Una mujer joven afirmó que no tenía nada de malo nadar en el lago. No obstante, las mujeres de más edad se opusieron, diciendo que las mujeres "nunca deberían ir al lago, porque siempre están sucias".

El "dios" responsable del lugar imponía esa orden. Dado que las mujeres jóvenes no obedecían esa instrucción, el dios ya no bendeciría ese lugar. Hay numerosos informes acerca de que la violencia en el hogar está generalizada. "Los esposos apalean a sus esposas incluso por cuestiones secundarias, como no haber trabajado empeñosamente en la huerta o no haber lavado sus ropas (aun cuando no hubiera jabón)". Se informó de casos en que los hombres frustrados están "golpeando a sus esposas hasta casi matarlas".

También en este caso, había mujeres que aceptaban ese trato. Somos nosotras, las mujeres, las culpables de que los hombres nos maltraten. Una vez que el hombre se marcha al lago, la mujer se busca otra pareja porque quiere dinero. Las mujeres, especialmente las más jóvenes, se han negado a ser fieles a un sólo compañero. Cuando se organiza un baile, todos los hombres con quienes la mujer ha tenido relaciones sexuales se ponen de acuerdo para golpearla. (13)

Las múltiples manifestaciones del poder: Ejemplos de �frica
El poder opera desde dentro de las culturas de diversas maneras: mediante formas de coacción visibles; ocultas en normas jurídicas, políticas y estructuras de gobierno (14), e imbricadas en las percepciones que las personas tienen de sí mismas. Las personas pueden internalizar y proyectar percepciones de sí mismas tanto positivas como negativas. Cuando las mujeres internalizan percepciones negativas, pueden sostener, sin proponérselo e incluso inconscientemente, relaciones de poder nocivas. Es posible que las mujeres no sólo lleguen a aceptar arreglos jerárquicos desventajosos, sino que también los defiendan y sostengan activamente. Es dentro de las culturas que se cultivan, internalizan y sostienen aquellas percepciones, creencias y sistemas. Es también dentro de las culturas que las relaciones de poder pueden transformarse, mediante cuestionamientos y creación de consensos a fin de lograr los resultados buscados.

Probablemente, la más insidiosa de las tres variantes del poder, el poder invisible, conforma las fronteras psicológicas e ideológicas de la participación. Hay problemas y cuestiones de importancia que no sólo se mantienen alejados de la mesa de adopción de decisiones, sino también de las mentes y las conciencias de los diferentes agentes involucrados, incluso los directamente afectados por el problema. Al influir sobre la manera en que las personas piensan acerca de su lugar en el mundo, este nivel de poder conforma las creencias de las personas, su sentido de sí mismos y su aceptación del statu quo, e incluso el sentido de su propia superioridad o inferioridad. (16)

Esos retos culturales son comunes en países occidentales y no occidentales, desarrollados y en desarrollo. Por ejemplo, en Messobo, Etiopía, la práctica tradicional del matrimonio en la infancia ha redundado en múltiples complicaciones de la salud reproductiva, inclusive fístula obstétrica y defunción materna. "La práctica sólo cambiará cuando la sociedad etíope comience a valorar a esas mujeres en un plano de igualdad, dentro del desarrollo social y económico del país". (15)

En muchas sociedades, la cultura popular y los medios de comunicación tratan a las mujeres como objetos sexuales y presentan la violencia contra la mujer como un hecho normal. En algunos países, las representaciones de la "mujer exótica" tienen consecuencias más graves para determinadas razas. Las desigualdades de género—en particular para algunas categorías de mujeres y hombres—siguen existiendo en las sociedades tanto occidentales como no occidentales.

Luchas culturales contra la violencia en el hogar en América Latina
Los adelantos hacia la igualdad de género nunca se han logrado sin luchas culturales contra los aspectos visibles e invisibles del poder y contra las prácticas que sostienen las desigualdades de género y oprimen a las mujeres.

En toda América Latina se ha venido luchando para erradicar la violencia en el hogar. Los promotores de los derechos de la mujer han trabajado firme y sostenidamente para lograr que los gobiernos dicten leyes y apliquen eficaces políticas públicas.

(7) LA HISTORIA DE MAYMANA Y MOZIFUL
Maymana y Moziful viven en una aldea, cerca de la zona central de Bangladesh. Según relata Maymana, hasta principios del decenio de 1990 Maymana, su esposo, Hafeez, y sus tres hijos sólo tenían ocasionales lapsos de pobreza, con un modesto ingreso y unos pocos bienes, entre ellos tres rickshaws y un acre de arrozales.

Pero Hafeez se enfermó. Visitó al farmacéutico local, quien proporcionó medicamentos pero no estaba capacitado para diagnosticar el problema. En el dispensario de salud pública, el personal solicitó sobornos pero no ofreció tratamiento. Un médico local le dijo que necesitaba medicamentos especiales. Fue preciso vender los rickshaws para sufragar los gastos médicos.

La familia redujo su consumo y dejó de comprar pequeños artículos no esenciales. Hafeez se fue agravando lentamente hasta que murió, dejando a Maymana y su hijo Moziful, a la sazón de 12 años de edad (para ese entonces, ambas hijas estaban casadas). De conformidad con las costumbres locales, el suegro de Maymana asumió el control del terreno, lo cual significó que ella tuvo que recurrir a endeudarse y mendigar para obtener alimentos. Moziful logró encontrar empleos transitorios, pero padecía una discapacidad que lo hacía objeto de estigma dentro de la comunidad. Pese a recibir advertencias y amenazas, Maymana decidió buscar un recurso jurídico y planteó su demanda contra su suegro en el tribunal local de la aldea.

Aun cuando en virtud de la legislación de Bangladesh ella tenía derecho a la tierra, como era de esperar, su demanda no prosperó: el tribunal, fiel a las costumbres tradicionales prejuiciadas contra la mujer, permitió que su suegro conservara la propiedad. En consecuencia, Maymana y Moziful (ambos analfabetos y enfermos) dependen para su supervivencia de las redes sociales. La comunidad considera que Maymana es "una mujer pobre meritoria" (una mujer en apuros) quien, aun cuando necesita de la caridad, no tiene derecho a ser un miembro pleno del grupo de mujeres.

La caridad, los préstamos y el poco dinero que gana Moziful posibilitaron que evitaran la indigencia, aun cuando subsisten en situación de pobreza crónica. Las identidades asignadas socialmente—y reflejadas en las actitudes con respecto a la discapacidad, la ancianidad, la condición femenina, la enfermedad y el infortunio—han hecho a Maymana y Moziful merecedores de una mínima asistencia, pero al mismo tiempo han bloqueado posibles vías de escape.

Fuente: Adaptado de D. Hulme (2003) Thinking Small and the Understanding of Poverty: Maymana and Moziful's Story (Pensar en pequeña escala y comprender la pobreza: La historia de Maymana y Moziful), IDPM Working Paper 22. Manchester: Institute for Development Policy and Management.

También les preocupa erradicar los valores patriarcales dentro de los ámbitos culturales que apoyan la violencia por motivos de género, de manera de colocar frente a los ojos del público la violencia privada y "desnaturalizarla". En 1994, la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer.

En 1994, Chile y la Argentina aprobaron convenciones similares; en 1995, hicieron lo propio Bolivia, Ecuador y Panamá; en 1996, lo hicieron Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y el Perú; y en 1997, la República Dominicana modificó su Código Penal para incluir legislación contra la violencia en el hogar (18).
En el Brasil, el proceso de cambio comenzó con la creación de comisarías de policía especiales, a las que pueden recurrir las mujeres apaleadas (Delegacias especiais de atendimento às mulheres, o DEAM), las cuales, en condiciones ideales, tienen personal femenino de policía. La primera de esas comisarías de policía fue creada en San Pablo en 1985, y hay ahora en todo el país más de 300.

Muchos estados construyeron centros de referencia y albergues para mujeres apaleadas y proporcionaron una red de servicios de asistencia a las mujeres víctimas de violencia. No obstante, el principal instrumento para combatir la violencia doméstica fue elaborado bastante recientemente. La Ley número 11.340, aprobada el 7 de agosto de 2006 y denominada Lei Maria da Penha (en honor de una mujer que hace 20 años fue atacada a balazos y baldada para toda la vida por su ex compañero), no sólo aumenta el período de encarcelamiento cuando se cometen esos actos de violencia (de uno a tres años de reclusión) sino que también posibilita la detención preventiva y el arresto por conductas flagrantes. Además, incluye varias medidas de protección de la mujer. (19) (20)

Cultura, género y derechos humanos

descicrao Una niña guatemalteca. En tiempos de cambio, las costumbres y las tradiciones pueden dar seguridad a la gente.
© James Nelson/Getty Images

En la cooperación con los gobiernos (21) y con las organizaciones de la sociedad civil, el UNFPA aplica los principios indicados en los instrumentos de las Naciones Unidas sobre igualdad de género y empoderamiento de la mujer, según los cuales la igualdad de género es un derecho humano y el empoderamiento de la mujer tiene importancia crítica para promover el desarrollo humano. El enfoque programático del UNFPA se basa firmemente en el Programa de Acción de la CIPD, el cual requiere "el establecimiento de un terreno común, con pleno respeto de los diversos valores religiosos y éticos y de los antecedentes culturales". (22)

La programación con sensibilidad cultural es la clave para establecer este terreno común. Proporciona una respuesta práctica y estratégica a la observación de que, en muchas sociedades, las creencias y percepciones son la raíz de las desigualdades de género y que la igualdad entre hombres y mujeres y el empoderamiento de la mujer no pueden lograrse a menos que también estén enraizados en las culturas.

El logro de … la igualdad de género en los países occidentales requirió y sigue requiriendo una transformación de las culturas en muchas instituciones, lugares de trabajo, sindicatos, iglesias, profesiones, familias, partidos políticos, escuelas, etc., en cada uno de ellos a un diferente ritmo y de diferentes maneras. La igualdad entre hombres y mujeres podría haber sido descrita como tan ajena a las culturas occidentales como a las culturas no occidentales. Por ejemplo, fue rechazada (y en algunos aspectos importantes, sigue siendo rechazada) por importantes iglesias cristianas. Es el producto de una intensa lucha política y del trabajo cultural; no es algo inmanente… recién en los últimos decenios se ha establecido una amplia brecha entre "Occidente" y "fuera de Occidente" en lo que atañe a la igualdad entre hombres y mujeres. (17)

{8} PROMOCIÓN DE LA IGUALDAD ENTRE HOMBRES Y MUJERES Y POTENCIACIÓN DEL PAPEL DE LA MUJER: EL VALOR DE LA LENTE CULTURAL
El enfoque del UNFPA de cooperación en la programación integra tres elementos: derechos humanos, incorporación de las cuestiones de género y sensibilidad cultural. Se basa en las siguientes premisas:
  • Todos los seres humanos deben disfrutar de igualdad de derechos y protecciones;
  • La incorporación de las cuestiones de género es una respuesta estratégica a la denegación generalizada de los derechos humanos de la mujer;
  • Los enfoques con sensibilidad cultural involucran a las comunidades en el apoyo a los derechos humanos, en diversos ámbitos culturales.
Fuente: UNFPA. "Understanding Culture, Gender and Human Rights." http://unfpa.org/rights/main_presentation_3.swf, Sitio visitado en junio de 2008. Nueva York: UNFPA.
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Los 24 datos útiles para la programación con sensibilidad cultural (véase el Capítulo 1) proporcionan guías útiles para involucrarse en las culturas de maneras que puedan facilitar cambios transformativos desde el interior de esas culturas. Dichos cambios transformativos suelen entrañar políticas culturales.

La política cultural es "…el proceso entablado cuando conjuntos de fuerzas vivas conformadas por diferentes significados y prácticas culturales, y que encarnan esos significados y prácticas, entran en conflicto los unos con los otros. Cuando los movimientos plantean concepciones alternativas de la mujer, la naturaleza, la raza, la economía, la democracia o la ciudadanía, que alteran o perturban el significado cultural dominante, están estableciendo una política cultural". (23)

La política cultural se basa en el supuesto de que los sistemas de significaciones no están confinados y pueden ser debatidos, cuestionados, e incluso cambiados. Por otra parte, es importante la manera en que se introducen los debates y los intercambios de ideas. Para la efectuación de los cambios es necesario:

  • Estar dispuesto a aprender acerca de los marcos culturales de las personas y a comprenderlos;
  • Reflexionar sobre el marco de la propia organización;
  • Formular metodologías eficaces para comprender las particulares necesidades, experiencias, percepciones y comportamientos de mujeres y hombres y de niños varones y niñas, y responder a todo ello;
  • Colaborar con hombres y mujeres que han formulado sus propias estrategias para promover los derechos humanos, la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer;
  • Cuestionar los sistemas de significaciones mediante diversas estrategias, desde el nivel local hasta el nivel internacional;
  • Delinear los contextos de la comunidad, nacionales e internacionales, en los ámbitos jurídico, político y económico.

Siete lecciones recogidas de la experiencia
1. Los enfoques con sensibilidad cultural tienen importancia crítica para aflojar las relaciones de poder que sostienen las desigualdades de género.
El poder es polifacético. Al apoyar las acciones nacionales encaminadas al empoderamiento de la mujer y la igualdad de género, los enfoques con sensibilidad cultural no se limitan a la dinámica de poder visible y tratan de comprender la manera en que el poder se conforma en tres niveles que interactúan en las vidas de las mujeres: público, privado e íntimo, y tratan de responder a esos tres niveles.

{9} PUEDEN LAS INICIATIVAS DE DESARROLLO SER NEUTRALES RESPECTO DE LAS CUESTIONES DE GÉNERO?
Las decisiones adoptadas al planificar y emprender iniciativas conforman los tipos de efectos que estas tendrán sobre la cultura. Por ejemplo:
  • Una iniciativa de base comunitaria para el abastecimiento de agua en zonas rurales podría incluir medidas para involucrar a las mujeres al igual que a los hombres en la definición de los problemas y la gestión ... o no, en cuyo caso la estrategia refuerza la idea de que la adopción de decisiones es una función masculina y conduce a decisiones que sólo reflejan las prioridades y percepciones de los hombres;
  • Un enfoque de gobernanza relativo a la reforma de la administración pública podría incluir investigación y consultas públicas sobre las implicaciones de las disposiciones que se adopten sobre la igualdad en lo concerniente al matrimonio, el divorcio, los bienes conyugales, la herencia, etc. …o no, en cuyo caso deja de lado aspectos de la legislación civil que en muchos países institucionalizan la discriminación contra la mujer;
  • Una iniciativa sobre infraestructura que reestructure los conmutadores, el equipo y la plantilla de una compañía telefónica nacional podría incluir la consideración de los aspectos de género de la restructuración del empleo y de la actualización de la capacitación en el nuevo sistema ... o no, en cuyo caso se desperdicia la oportunidad de contribuir a una mayor igualdad en la futura fuerza laboral de un importante empleador.
  • Las decisiones adoptadas en la planificación no son neutrales en lo que respecta a la igualdad de género, aun cuando no se aborden explícitamente las cuestiones de género.

Fuente : Schalkwyk, 2000, Culture, Gender Equality, and Development Cooperation (Cultura, igualdad de género y cooperación para el desarrollo), págs. 5 y 6. Informe preparado para el Organismo Canadiense de Desarrollo Internacional (CIDA), Quebec.

La incorporación de una perspectiva de género es el proceso de determinación de las implicaciones para las mujeres y los hombres de toda acción planificada, inclusive legislación, políticas o programas, en todas las esferas y a todos los niveles. Es una estrategia para que las preocupaciones y las experiencias, tanto de las mujeres como de los hombres, pasen a ser una dimensión integral del diseño, la ejecución, el seguimiento y la evaluación de las políticas y programas en todas las esferas políticas, económicas y sociales, de modo que las mujeres y los hombres se beneficien por igual y que no se perpetúe la desigualdad. (24)

  • El ámbito público del poder se refiere a la parte visible del poder en cuanto afecta a las mujeres y los hombres en su trabajo, su empleo, su vida pública, sus derechos jurídicos, etc.
  • El ámbito privado del poder se refiere a las relaciones y los papeles dentro de las familias, entre amigos, en la pareja sexual y en el matrimonio.
  • El ámbito íntimo del poder atañe al propio sentido de sí mismo de toda persona, su confianza personal, su psicología y sus relaciones con el cuerpo y la salud.

Desentenderse del conflicto entre los poderosos y los que carecen de poder significa aliarse con los poderosos; nunca significa ser neutral.

—Paulo Freire, educador brasileño

Para una determinada mujer, la experiencia de poder e impotencia será diferente en función de su raza, su clase social o su edad, e incluso puede ser contradictoria en diferentes ámbitos de su vida. Por ejemplo, una mujer que actúa en política y que presenta un aspecto de confianza en sí misma en público puede estar aceptando un papel subordinado en su familia; incluso puede estar sobreviviendo malos tratos en sus relaciones privadas, y al mismo tiempo está respondiendo a las exigencias de sus obligaciones públicas. (25)

{10} CONDICIÓN SOCIAL Y DISCRIMINACIÓN POR MOTIVOS DE GÉNERO
Cinco hombres infligieron violación sexual a Devi, una Dalit [perteneciente a la casta de "intocables"], trabajadora para el desarrollo en una aldea en la India. Inicialmente, la policía se negó a recibir su denuncia, pero la protesta pública obligó a efectuar una investigación y la cuestión llegó a los tribunales.

El tribunal de primera instancia dictaminó que la demora en presentar la denuncia y en obtener certificados médicos demostraba que la mujer estaba mintiendo. La corte consideró poco probable que un hombre de una casta superior violara a una mujer Dalit. Todos los Dalits, varones y mujeres, padecen discriminación. Las mujeres ya titubean en denunciar la violencia contra ellas y el manejo del caso de Devi probablemente agravará su renuencia. Incluso podría alentar nuevas violaciones, cuando los perpetradores se percaten de que no serán castigados. Las mujeres Dalit resultarán aun más marginadas, vulnerables al abuso debido a su género y consideradas menos dignas de protección debido a su casta.

Fuente: Banda, F. y C. Chinkin. 2004. Gender, Minorities and Indigenous Peoples (Género, minorías y poblaciones indígenas), pág.15. Londres, Minority Rights Groups International.

2. Los enfoques con sensibilidad cultural deben responder a las variaciones en las necesidades, las experiencias y las culturas, en función del ámbito cultural y dentro de dicho ámbito.
Determinados grupos pueden padecer formas más severas de discriminación; sus experiencias de desigualdad se complican a medida que "diferentes discriminaciones se entrecruzan y superponen".

En varios conflictos, la violencia sexual contra mujeres pertenecientes a minorías ha pasado a formar parte del ritual de "depuración étnica" (26), como ocurrió en la ex Yugoslavia durante el decenio de 1990. Durante el genocidio cometido en Rwanda en 1994, las mujeres tutsi eran seleccionadas, objeto de abuso sexual y asesinadas.

En Gujarat, India, las mujeres musulmanas han sido objeto de abuso sexual y han sido escarnecidas como símbolos de la subyugación y la humillación de la comunidad (27). Y las mujeres de grupos minoritarios, las mujeres indígenas, las mujeres de diferentes castas, razas, culturas o religiones pueden sufrir múltiples formas de discriminación, lo cual contribuye a cultivar diferentes enfoques de la desigualdad de género. Los enfoques con sensibilidad cultural deben ser sensibles a esas "cuestiones de intersección".

Se han explicado las cuestiones de intersección utilizando la metáfora de los cruces de tránsito. "Raza, género, clase y otros motivos de discriminación o subordinación son caminos que estructuran el terreno social, económico o político. Es a través de esos caminos que viaja la dinámica del despojo de facultades". Esos caminos se perciben como separados y desconectados, pero en realidad, se encuentran, se cruzan y se superponen, formando complejas intersecciones.

Las mujeres marginadas por razones de sexo, raza, grupo étnico u otros factores [acá es importante incluir la cultura y la religión o la fe, que a menudo se dejan de lado] están ubicadas en esas intersecciones. Tales intersecciones son lugares peligrosos para las mujeres, que deben ir sorteando obstáculos en el constante tráfico a través de las intersecciones para evitar lesiones y obtener recursos con destino a las actividades normales de la vida. Cuando convergen los sistemas de raza, género y dominación de clase … las estrategias de intervención basadas exclusivamente en las experiencias de las mujeres que no pertenecen a la misma clase o a la misma raza será de limitada utilidad para las mujeres que enfrentan diferentes obstáculos debido a su raza o su clase.
(28)

Hay un sustancial desafío en la aplicación de conocimientos conceptuales a diferentes ámbitos. Muchas personas—incluidas algunas que trabajan en el desarrollo—suelen recurrir a interpretar los contextos sobre la base de sus propias experiencias, sus marcos culturales heredados, sus objetivos y sus expectativas. (29)

3. Si no conocen ni consideran las maneras en que las personas sortean los obstáculos en sus propios ámbitos, quienes traten de introducir cambios bien intencionados en las políticas pueden incurrir en costos superiores a los beneficios.
Los enfoques con sensibilidad cultural reconocen que la construcción social de los conceptos de "género", "libertad" e "igualdad" tendrá diferentes significados en diferentes culturas. Esos significados sostienen las maneras en que las personas se relacionan entre sí, lo que consideran significativo y la manera en que asignan significación. En algunas culturas, la participación de las mujeres en determinados aspectos de la vida comunitaria y la participación de los hombres en otros aspectos no se consideran como desigualdad, sino como diferencias en las responsabilidades y las funciones. Hay una tendencia a globalizar cualesquiera significados prevalecientes, particularmente en las culturas occidentales; pero este enfoque hace caso omiso de las sutilezas de diferentes ámbitos. Las intervenciones en que una misma solución se aplica a todos los casos pueden provocar conflictos improductivos, por ejemplo, cuando se caracteriza a todos los hombres como agresores y tiranos, y a todas las mujeres como pasivas, ignorantes e impotentes para cambiar relaciones de poder nocivas.

La ignorancia [del] concepto contextualizado de sentido común ... ha sido endémica entre los responsables políticos en el gobierno y en las instituciones de desarrollo ... al hacer caso omiso de este [sentido común], los responsables políticos imponen a las sociedades un conjunto de rígidas intervenciones preconcebidas que son contraproducentes para mejorar el bienestar. El sentido común, comprendido como parte de un sistema cultural … es una manera de proporcionar una base de conocimientos que conforme las maneras en que las personas se comprenden a sí mismas y proporcione estabilidad a las interacciones humanas. (30)

{11} COMPRENDER LAS NORMAS CULTURALES AL PROMOVER LA IGUALDAD DE GÉNERO Y EL DESARROLLO
Con frecuencia me preguntan—por lo general quienes formulan las preguntas son trabajadores en el desarrollo expatriados—, si al intervenir en pro de la mujer estamos alterando los papeles y relaciones de género característicos de una cultura. En otras palabras, al emprender proyectos que tienen efectos sobre las relaciones de género, tenemos a caso reparos en imponer nuestra propia cultura por sobre la cultura en la cual estamos trabajando? acaso no estamos haciendo a las mujeres más vulnerables que antes, al pedirles que se alejen de los papeles y relaciones que les son asignados culturalmente?

Las suposiciones subyacentes a esas preguntas deben examinarse en detalle. En primer lugar, se supone que la cultura de las comunidades con las que trabajamos como profesionales del desarrollo son un conjunto sin solución de continuidad, sin grietas; en segundo lugar, que las desiguales relaciones de género son intrínsecas a esas culturas y que no hay cuestionamientos de la desigualdad desde el interior de la cultura misma. En verdad, se supone que ser una mujer en esas culturas es ser pasiva, sumisa y servil. La mujer pasiva y subordinada, que además es una víctima, se convierte así en el estereotipo de esas culturas.

El temor de que, al insistir en promover la equidad de género en nuestra labor de desarrollo, tal vez nosotros estemos imponiendo nuestros propios valores culturales, es un temor real. Pero es real no debido a que nos preocupe el imperialismo cultural, sino porque permitimos que nuestras propias suposiciones de base cultural acerca de las mujeres tiña la manera en que recibimos otras percepciones alternativas de la igualdad de género. Suponemos que en los países en desarrollo, las mujeres son pasivas y dóciles y que nuestra propia idea de los papeles, las normas y las prácticas de género es válida para todos. También omitimos reconocer las formas cotidianas de resistencia que plantean los grupos subordinados, debido a que esas formas de resistencia tal vez no correspondan a nuestra experiencia.

Fuente: Mukhopadhyay M. 1995. Gender Relations, Development Practice and Culture (Relaciones de género, práctica de desarrollo y cultura) Gender and Development 3 (1): págs. 13 a 18. Oxford. Rootledge, parte del Taylor & Francis Group.

Esas crudas simplificaciones puedan perturbar a las familias y las comunidades y producir reacciones violentas contra las intervenciones, haciendo el juego a quienes se oponen a la autonomía de la mujer y a la igualdad de género. Para sortear los obstáculos en el curso de la acción intercultural es preciso reconocer las interpretaciones culturales dentro de diferentes ámbitos y operar partiendo de ellas.

4. Los enfoques con sensibilidad cultural deben reconocer la resistencia local y aprender de ella.
Quienes tienen el poder y tratan de imponer significados al servicio de sus propios intereses tal vez se opongan a la igualdad de género. Describen las políticas y programas encaminados a promover la igualdad de género como "adulteración cultural" o intento de imponer valores "occidentales" en lugar de reconocer el derecho de los pueblos a sus propias culturas. Las suposiciones subyacentes a esos argumentos son: primeramente, que las culturas son algo fijo y, en segundo lugar, que no hay resistencia interna frente a las desigualdades. Esas suposiciones distorsionan las historias de mujeres, sus opiniones y sus acciones. También desvirtúan el papel de los hombres en cuanto a cuestionar la patriarquía.

Por ejemplo, en la Argentina las Madres de la Plaza de Mayo recientemente completaron 30 años de activismo. El grupo fue establecido en 1977 por madres y otras mujeres familiares de los desaparecidos—las personas detenidas sin orden de arresto que desaparecieron durante los años de la dictadura militar (1976-1983). Las mujeres se organizaron a fin de exigir justicia para sus hijos, marchando en torno a la Plaza de Mayo en Buenos Aires, frente a la sede del Gobierno, llevando en la cabeza pañuelos blancos que simbolizaban los pañales de sus hijos y su condición de madres. "La denuncia de la tortura y el asesinato por simples mujeres, que hasta ese momento habían sido "apolíticas" tuvo profundos efectos debido a que la percepción cultural común era que las abnegadas madres no participarían en movimientos políticos". (31)

{12} NUESTRAS MEJORES DEFENSORAS SOMOS NOSOTRAS MISMAS
Estos extractos de una entrevista a Marie Josée Lokongo Bosiko, Vicepresidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores Congoleños, muestra de qué manera las personas recurren tanto a sus normas culturales como a sus derechos oficiales cuando deben enfrentar situaciones en la vida real.

Cuáles son las principales dificultades que enfrentan las mujeres congoleñas [que quieren] afiliarse a un sindicato? El primer obstáculo es obtener la aceptación de los hombres, quienes piensan que el lugar de una mujer es su hogar y no el sindicato. Yo me involucré en el movimiento sindicalista cuando era muy joven. A la sazón, teníamos miedo a los hombres. Pero es necesario colaborar para velar por que las mujeres puedan ocupar el lugar que les corresponde en los sindicatos.

Las personas deben comprender que cuando hay muchas mujeres entre los miembros de un sindicato, éste es fuerte, dado que es una gran ventaja que las mujeres participen en las actividades sindicales y atraigan a otras mujeres. Otro problema con que tropiezan las mujeres trabajadoras es el desigual acceso a las oportunidades sindicales de educación y capacitación. Las oportunidades de capacitación, en su mayoría, se ponen a disposición de los hombres y no se respeta la cuota del 30% para la participación de las mujeres. Además, las mujeres casadas deben obtener de antemano permiso de sus esposos para participar en los cursos en el extranjero. Así lo dispone el artículo 448 del Código de la Familia Congoleño. Este Código estipula, en verdad, que una mujer debe contar con el permiso de su esposo para hacer cualquier cosa que tenga alguna importancia.

Tenemos que enseñar a las mujeres las maneras de evitar esos problemas. Es importante estar bien organizadas, porque cuando regresamos a nuestros hogares después de una reunión sindical y nuestros esposos ven que los niños han quedado descuidados, no van a querer que asistamos a la próxima reunión. Por consiguiente, pedimos a las mujeres que concilien sus papeles de esposas, madres y trabajadoras. En mi carácter de sindicalista que ascendió desde el nivel de las bases hasta la vicepresidencia, estoy en condiciones de decir que es posible conciliar todos estos papeles. Naturalmente, estamos luchando por lograr la enmienda de todas las disposiciones jurídicas contrarias a los derechos de la mujer.

Apoyan su esposo y su familia la labor que usted realiza en el sindicato? Sí. En la medida en que se acepta que una mujer es fiel y realiza bien su trabajo, no hay ninguna razón para impedir que sea una activista, debido a que tanto su esposo como su familia y su comunidad comparten los frutos de su labor como sindicalista … Qué puede decir del acoso sexual? Es un problema de gran magnitud. Exhortamos a las mujeres a denunciar todos los casos de esa naturaleza. En verdad, ése fue el tema este año de nuestra campaña en ocasión del Día Internacional de la Mujer: "No a la violencia sexual contra la mujer". Si tan pronto como un hombre comienza a acosar a una mujer ésta lo denuncia, él lo pensará dos veces antes de hacerlo; comprenderá que está mal. Es preciso castigar a los perpetradores del acoso y, una vez que se los castigue el problema probablemente disminuirá.

Pero las mujeres también pueden ser hostigadoras. Nosotros asesoramos a las mujeres sobre la manera de responder cuando enfrentan una situación de acoso sexual.

Fuente: Entrevista realizada por Samuel Grumiau, 28 de agosto de 2007. Para Resisting Women Network, Bruselas. www.resistingwomen.net/spip.php?article157. Sitio visitado en septiembre de 2008.

llevándolos a ámbitos nacionales, e incluso internacionales (32). Según ellas, "ser una madre también significaba luchar por los derechos de los hijos, a quienes el Gobierno había amordazado, proseguir la labor de sus hijos y preservar el recuerdo de su ausencia" (33). Esto requería que las madres asumieran riesgos y suscitaran controversias con las autoridades acerca del significado de sus actividades. Las mujeres afirmaron que la participación en el movimiento había ampliado sus medios de acción. María del Rosario de Cerruti explicó: "Algo que simplemente no haré es callarme. A las mujeres de mi generación en América Latina se les enseñó que es el hombre quien siempre está a cargo y que la mujer ha de permanecer silenciosa, incluso frente a una injusticia…Ahora, yo sé que debemos hablar públicamente acerca de las injusticias. Si no lo hacemos, somos cómplices. Yo voy a denunciar esas injusticias públicamente, sin temor. Esto es lo que he aprendido".

5. Los enfoques con sensibilidad cultural son necesarios para ubicar alianzas reales y posibles.
"Todas las tradiciones religiosas del mundo afirman la igualdad de derechos y la dignidad intrínseca de todos los miembros de la familia humana, las cuales están consagradas en la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Plataforma de Acción de Beijing y los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en que los gobiernos y los donantes reiteran su compromiso de defender los derechos de la mujer y también hacen suya la autonomía de la mujer como componente integral de la erradicación de la pobreza y del logro del desarrollo sostenible" (34). No obstante, algunos aspectos del discurso religioso y algunas prácticas tradicionales pueden ser perjudiciales para las mujeres y los hombres y perpetuar la desigualdad de género y las infracciones a los derechos humanos.

De allí, la importancia de entablar alianzas con quienes pueden influir sobre los comportamientos, y de colaborar con ellos para cambiar esas realidades. Las alianzas que abarcan las esferas de la fe, los derechos humanos y la igualdad entre hombres y mujeres están a la vanguardia de las transformaciones a escala mundial, regional y local. Para plasmar en la realidad esas alianzas de importancia crítica entre distintas instancias es necesario apreciar las diferencias en las perspectivas, los mandatos, las comunicaciones, e incluso en el ritmo al que avanza cada conjunto de agentes, es decir, es preciso adoptar un enfoque con sensibilidad cultural. Por ejemplo, la Women, Faith and Development Alliance (Alianza para la mujer, la fe y el desarrollo) congrega a grupos confesionales e interconfesionales, grupos de jóvenes, organizaciones de defensa de derechos de la mujer, empresas y organizaciones internacionales de desarrollo, en acciones concertadas para promover la igualdad entre hombres y mujeres. Lo que congrega a esos diferentes interesados es una idea en común de lo que constituye la dignidad humana, pero lo que posibilitará que colaboren y avancen conjuntamente será el pragmatismo acerca del ámbito del cual procede cada participante y al cual debe rendir cuentas.

Hablaremos de cultura y desarrollo, pero debemos tener presente que entre nosotros también existe … una cultura acerca de cómo debemos realizar nuestra labor de desarrollo. Quien adopte las decisiones suele determinar los tipos de decisiones que se adoptan; pero también LA MANERA en que se estructura la adopción de decisiones en cualquier organización determina las limitaciones. Por ejemplo, si son siempre los hombres quienes adoptan las decisiones, ¿garantiza esa situación que se escuchen las voces de las mujeres? (36)

Al apoyar la Alianza, el UNFPA está adaptando su enfoque con sensibilidad cultural a fin de facilitar un diálogo constructivo y la colaboración entre personas que procuran diversos objetivos y pertenecen a diversas organizaciones.

6. Las culturas son objeto de cuestionamientos; las diferencias en valores y normas pueden o no apoyar la igualdad de género.
Algunos de los cuestionamientos internos son efectuados por hombres, por conducto de proyectos como el de "Los hombres en pro de la igualdad de género, de inmediato". Este proyecto es parte de la African Women's Development and Communication Network (FEMNET) (Red de mujeres africanas para el desarrollo y la comunicación). Fue iniciado efectuando una consulta entre los hombres sobre la violencia por motivos de género en Kenya. A partir de 2001, la red de hombres se ha ido ampliando y ahora colabora con hombres de varios otros países.

    El proyecto tiene los siguientes objetivos principales:

  • Promover la comprensión de los conceptos de género y las prácticas al respecto y promover la igualdad entre hombres y mujeres;
  • Crear conciencia sobre el VIH/SIDA y su relación con los derechos humanos, e intercambiar información y experiencias al respecto;
  • Apoyar a las sobrevivientes de la violencia por motivos de género, proporcionando servicios de emergencia y servicios de seguimiento;
  • Establecer redes y colaborar con otros interesados en torno a la violencia por motivos de género y el VIH/SIDA;
  • Realizar investigaciones sobre la prevalencia de la violencia por motivos de género;
  • Fomentar la capacidad de sus miembros para comprender, promover y aplicar principios y enfoques de igualdad de género en sus relaciones y sus comunidades;
  • Generar los recursos necesarios para apoyar las actividades, incluidas las gestiones ante las autoridades y los donantes a fin de obtener apoyo. (35)
{13} LOS HOMBRES Y LAS MUJERES SE UNEN EN LA LUCHA EN PRO DE LA EQUIDAD Y LA IGUALDAD DE GÉNERO
"Sería bueno que la opinión pública [tuviera] la certeza de que no todos los hombres son agresores y de que muchos hombres se oponen a la agresión y a la violencia. Pienso que las más importantes luchas del mundo en pro de los derechos humanos, contra la violencia y la tortura … no pueden quedar libradas a un determinado grupo social … las luchas en pro de la mujer no deben quedar libradas exclusivamente a las mujeres. Es preciso que los hombres den pruebas de solidaridad, debido a que son prueba viviente de que hay hombres que repudian esa forma de agresión y harán todo lo posible por asegurar que siga disminuyendo el número de personas que practican actos de violencia—el cual, lamentablemente, es muy alto en todas las clases sociales y todas las partes del mundo—mediante la oposición democrática por parte tanto de hombres como de mujeres".

Fuente: Boaventura de Souza Santos. 2002. Citado en Medrado B. y J. Lyra, en "Men, Masculinity and Violence", (El hombre, la masculinidad y la violencia), ponencia presentada en la Reunión del Grupo de Expertos sobre la función de los hombres y los jóvenes varones en el logro de la igualdad de género, Instituto Papai, Brasilia, 21 a 24 de octubre de 2003.

Actualmente, hay acuerdo general acerca de que la igualdad de género debe involucrar a los hombres. Los enfoques con sensibilidad cultural reconocen que los hombres constituyen un grupo heterogéneo, dentro del cual la igualdad de género tiene diferentes significaciones. Al mismo tiempo, esos enfoques promueven y delinean la manera de involucrar a los hombres en los intercambios de ideas y las acciones relativas a la igualdad de género, a fin de transformar las relaciones entre hombres y mujeres, y también involucrarlos en torno a objetivos más concretos, como la reducción de las tasas de mortalidad derivada de la maternidad y la eliminación de la violencia por motivos de género.

Esos objetivos concretos, que también son esenciales para los ODM, dependen fundamentalmente de que se aborden las relaciones de poder en las familias, las comunidades y el Estado que han conducido a la conculcación de los derechos de las mujeres y las niñas.

Abordar las relaciones antagónicas entraña necesariamente colaborar con los hombres, las mujeres, los jóvenes, los niños varones y las niñas que están involucrados en esas relaciones o pasan a estarlo, y cooperar con quienes influyen sobre sus actitudes y sus comportamientos. Además, algunos de los cambios más duraderos se obtienen cuando los hombres colaboran con otros hombres y niños varones a fin de promover la igualdad de género y potenciar el papel de la mujer.

A partir de 1995, las instituciones nacionales e internacionales de desarrollo han cambiado de paradigma y han pasado de "la mujer en el desarrollo" a "género y desarrollo". Esa transición refleja el reconocimiento de que la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer sólo podrán lograrse a condición de que los hombres estén activamente involucrados en el cuestionamiento de las estructuras patriarcales y, más personalmente, cuando sus propias relaciones de poder con las mujeres sean objeto de cambio (37).

El marco de "género y desarrollo" ha revelado que los hombres también tienen diferentes enfoques y experiencias acerca de la igualdad de género y que hay grupos de hombres que están interesados en transformar las relaciones de género, respondiendo no solamente al interés de la mujer, sino también al suyo propio. El marco de género y desarrollo también ha ayudado a poner de manifiesto las relaciones de poder entre los hombres: si bien los hombres no sufren el grado de dominación a que están sometidas algunas mujeres, el orden masculino puede tener consecuencias perjudiciales para los hombres que no se ajustan a los estereotipos.

{14} ALENTAR A LOS HOMBRES A QUE PARTICIPEN EN CUESTIONES DE SALUD REPRODUCTIVA E IGUALDAD DE GÉNERO
Los cambios de los conocimientos, las actitudes y el comportamiento de hombres y mujeres constituyen una condición necesaria para el logro de una colaboración armoniosa entre hombres y mujeres. El hombre desempeña un papel clave en el logro de la igualdad de los sexos, puesto que, en la mayoría de las sociedades, ejerce un poder preponderante en casi todas las esferas de la vida, que van de las decisiones personales respecto del tamaño de la familia hasta las decisiones sobre políticas y programas públicos a todos los niveles. Es fundamental mejorar la comunicación entre hombres y mujeres en lo que respecta a las cuestiones relativas a la sexualidad y a la salud reproductiva y la comprensión de sus responsabilidades conjuntas, de forma que unos y otras colaboren por igual en la vida pública y en la privada.

Fuente: Programa de Acción de la CIPD, párr. 4.24.

En octubre de 2007, académicos, responsables políticos y profesionales que asistían a la conferencia "Politización de la masculinidad: Más allá de lo personal" confirmaron que pese al marco de género y desarrollo, se sigue categorizando a hombres y mujeres de maneras contraproducentes: "Sigue predominando el discurso de: "Los hombres como problema, las mujeres como víctimas" ... Ambos [puntos de vista] se basan en ideas preconcebidas que raramente son cuestionadas. Además, es necesario que la actual labor sobre hombres y masculinidad ya no se limite a la manera en que los hombres actúan en ámbitos personales, y considere cuestiones más amplias de las relaciones de poder y los aspectos básicos de la equidad, como la igualdad de remuneración y de prerrogativas, la representación política y los cambios en las instituciones que sostienen el orden de género: tal vez un determinado hombre esté dispuesto al cambio, pero la estructura institucional o la cultura de su grupo de pares lo impulsa en la dirección opuesta". (38)

descicrao Las tradiciones pueden subsistir en ámbitos modernos, pero a veces se necesitan recordatorios.
© Sven Torfinn

Varios profesionales hablan de su labor en instituciones problemáticas:

Tratar de crear una conciencia crítica en los hombres en zonas pobres (Sudáfrica)
Mbuyiselo Botha: "Contamos con una manera innovadora y creativa de llegar a los hombres ... vamos a los shebeens [bares locales]. Son lugares muy importantes debido a que es allí donde están arraigadas las nociones de masculinidad. Primeramente logramos que el propietario nos admita … y luego preguntamos a los clientes si podemos conversar con ellos acerca de lo que significa ser un hombre. Se obtienen diversas respuestas. En un caso, un joven dijo: "Todas las mujeres son unas brujas". Entonces le pregunté: "¿Usted quiere decir que hasta su madre es una de esas brujas?" El joven dijo que sí, pero el diálogo fue filmado y difundido por la cadena nacional de televisión, de modo que cuando regresó a su casa, ¡su madre lo echó!"

Promover la conciencia política sobre cuestiones de género y masculinidad (Nicaragua)
Patrick Walsh: "Hemos formulado una estrategia para la intervención en las comunidades, que consiste en trabajar con los hombres en el marco de sus propias comunidades. Los hombres viven en esas comunidades, conviven con las mujeres, con sus familias; no son personas aisladas. Como parte de ese concepto, ofrecemos un curso de capacitación para 20 a 25 hombres de la comunidad, quienes asisten a un taller de un día de duración diez veces por año, para darles espacio a fin de que reflexionen y analicen las cuestiones desde sus propias perspectivas y experiencias.

En los talleres hay una lógica temática, pues se trabaja inicialmente sobre lo que significa ser hombre y ser mujer, y cuáles son las características de la masculinidad y la feminidad en la sociedad nicaragüense; después hablamos de todo lo atinente al trabajo que realizamos, el trabajo que realizan las mujeres y el valor que se le da; pasamos después a considerar el poder y la violencia; seguidamente, consideramos la sexualidad … Al cabo, terminamos promoviendo procesos de desarrollo y crecimiento personal para los hombres, comenzando con el análisis de género … posibilitando que los hombres consideren los denominados atributos femeninos y vean que se trata de características humanas, valores humanos y posibilidades humanas que nosotros los hombres también podemos adoptar como parte de nuestra masculinidad". (39)

7. Sortear los obstáculos en las culturas en procura de la igualdad de género, el empoderamiento de la mujer y los derechos humanos requiere que se adopten enfoques reflexivos, críticos e integrales.
De conformidad con el consenso mundial logrado en la CIPD, el UNFPA se ha comprometido a atacar desde sus raíces algunas de las formas más generalizadas de discriminación por motivos de género en los ámbitos público, privado e íntimo: falta de equidad con respecto a la salud reproductiva; violencia por motivos de género; discriminación económica; y prácticas tradicionales nocivas.

Para la estrategia programática del UNFPA es importante que colabore no sólo con los gobiernos, sino también con organizaciones locales y personas que han estado propugnando el cambio. Por ejemplo, en Mauritania, las parteras locales quebraron la cultura de silencio que durante mucho tiempo había rodeado a la violación sexual y que con frecuencia redundaba en que se encarcelara a las víctimas y que los perpetradores siguieran en libertad. El UNFPA apoyó la recopilación de estadísticas sobre la violencia sexual y el establecimiento de un centro para responder a las necesidades de las sobrevivientes.

El UNFPA ayudó a que esas cuestiones pasaran de los espacios privados a los espacios públicos, creando consenso entre los imanes locales, los jueces, la policía, los funcionarios gubernamentales y los miembros del público acerca de la necesidad de proteger a las mujeres contra la violencia sexual. Esas intervenciones han conducido a una notable reducción en la incidencia de la violación sexual y a cambios evidentes en las actitudes con respecto a la violación sexual, así como a la recopilación de datos de buena calidad al respecto (40).

En Etiopía, el UNFPA apoya el proyecto Berhane Hewan, que imparte educación a las adolescentes para ayudarlas a evitar el matrimonio precoz. Aun cuando las leyes etíopes prohíben el matrimonio antes de los 18 años, el matrimonio precoz es una práctica cultural de antigua data que suele redundar en problemas de salud reproductiva, entre ellos, fístula obstétrica, o en muerte derivada de la maternidad. Las oportunidades de educación son importantes porque ofrecen a las niñas una diferente percepción de ellas mismas y de su potencial. También conduce a introducir cambios en las percepciones de la comunidad, porque las familias están involucradas en la planificación y la ejecución del proyecto educacional (41). Las políticas culturales son controvertidas y puede ser difícil lograr un consenso.

Por lo siguiente, al apoyar la ampliación de los medios de acción de la mujer en países tan diversos como Nicaragua, el Chad, Viet Nam y la República Democrática Popular Lao, el UNFPA ha colaborado con diversos agentes culturales: desde organizaciones confesionales (como el Grupo de Asociaciones Islámicas para Cuestiones de Población y Desarrollo, en el Níger), hasta asociaciones tradicionales (por ejemplo, la Asociación de Líderes Tradicionales Africanos) y redes de poblaciones indígenas (por ejemplo, Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas, Región Sur, entidad coordinada por otra organización de indígenas—Chirapaq—en el Perú), el UNFPA utiliza la lente cultural para asegurar la aceptación y el compromiso locales en cuestiones que incluyan la igualdad de género y la salud reproductiva. Las intervenciones de esos tipos están logrando cambios duraderos.

{5} DATOS ESCOGIDOS SOBRE IGUALDAD DE GÉNERO

  • De las personas más pobres del mundo, cuya cantidad llega a mil millones, las tres quintas partes están constituidas por mujeres y niñas.
  • De los 960 millones de adultos de todo el mundo que no saben leer, dos terceras partes son mujeres.
  • De los 130 millones de niños que no asisten a la escuela, un 70% corresponde a las niñas.
  • Salvo notables excepciones, entre ellas Rwanda y los países nórdicos, las mujeres están manifiestamente ausentes de los parlamentos, puesto que en promedio, constituyen sólo un 16% de los parlamentarios a escala mundial.
  • En todos los países, las mujeres suelen tener menor remuneración que los hombres, debido tanto a que están concentradas en trabajos mal remunerados, como a que reciben menos paga por el mismo trabajo.
  • Aun cuando las mujeres dedican un 70% de su tiempo no remunerado a cuidar a los miembros de sus familias, esa contribución a la economía mundial sigue siendo invisible.
  • Hasta la mitad de todas las mujeres adultas han padecido violencia a manos de sus compañeros íntimos.
  • Casi todos los conflictos armados recientes se han caracterizado por la violencia sexual sistemática contra la mujer, la cual se utiliza como instrumento para aterrorizar y para la "depuración étnica".
  • En Ã�frica al sur del Sahara, un 57% de quienes viven con el VIH son mujeres, y las mujeres jóvenes de entre 15 y 24 años de edad tienen probabilidades al menos tres veces mayores de estar infectadas que los varones de la misma edad.
  • Cada año, medio millón de mujeres pierden la vida y 18 millones más quedan crónicamente discapacitadas a raíz de complicaciones del embarazo y el parto que podrían haberse prevenido.

Fuente: PNUD: Taking Gender Equality Seriously: Making Progress, Meeting New Challenges (Tomar seriamente la igualdad de género: Progresar, salvar nuevas dificultades). Nueva York. PNUD: 2006. http://www.undp.org.pl/publikacje/
TakingGenderEqualitySeriously.pdf
, Sitio visitado en junio de 2008.


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